En septiembre de 2026, las cifras del blog de Spotify muestran hasta dónde ha llegado la música argentina: Bizarrap ronda los 27 millones de oyentes mensuales, Paulo Londra supera los 18,6 millones y María Becerra alcanza aproximadamente 17,4 millones. Al mismo tiempo, Soda Stereo continúa reuniendo más de 13 millones de oyentes cada mes. Los números cambian constantemente, pero dejan una idea clara: los artistas argentinos no son solo músicos, sino figuras culturales capaces de unir generaciones. ¿Qué sucede cuando esos ídolos entran en el misterioso universo del tarot?
El ilustrador Guido Barna encontró una respuesta sorprendente. En lugar de representar a los arcanos mayores con reyes, sacerdotisas y personajes medievales, decidió convertir a las grandes figuras del rock argentino en protagonistas de su propia baraja. Así nació un tarot donde cada músico ocupa una carta relacionada con su personalidad, su historia o las canciones que dejaron una huella imborrable.
¿Qué es el tarot del rock argentino de Guido Barna?
El proyecto de Guido Barna, conocido en Instagram como @x.k6.x, reinterpreta los 22 arcanos mayores del tarot mediante caricaturas de músicos argentinos. Entre sus cartas aparecen Charly García, Luis Alberto Spinetta, Gustavo Cerati, Pappo, Skay Beilinson, Luca Prodan, Vicentico, Ricardo Iorio y Mercedes Sosa.
La propuesta va mucho más allá de colocar el rostro de una celebridad dentro de una carta. Barna conserva la estructura visual del tarot tradicional, pero reemplaza sus personajes y símbolos por objetos, gestos, escenarios y referencias vinculadas con cada artista. Las ilustraciones también llevan frases que funcionan como pequeñas enseñanzas vitales.
El resultado es una especie de historia ilustrada de la música argentina. Cada arcano resume el carácter público de una figura y, al mismo tiempo, permite contemplar su obra desde una perspectiva diferente.
De un encargo rechazado a un proyecto que se volvió viral
La idea nació casi por casualidad. Barna, director de arte e ilustrador digital, trabajaba con una estética cercana al cómic retro cuando un cliente le encargó un dibujo de Pity Álvarez. El pedido no prosperó como esperaba, pero el artista vio algo especial en aquel boceto y decidió compartirlo en Instagram.
Antes de continuar, buscó si ya existía un tarot dedicado a la cultura argentina. Al no encontrar una propuesta similar, comprendió que tenía delante un territorio prácticamente inexplorado. Poco a poco comenzó a relacionar músicos con los arquetipos tradicionales de los arcanos mayores.
La confirmación llegó cuando publicó una carta dedicada a Ricardo Iorio. La imagen se volvió viral y su cuenta pasó de unos 2.000 seguidores a más de 10.000. Esa reacción le demostró que el público no veía las cartas como simples caricaturas: reconocía en ellas símbolos relacionados con su propia vida y con las canciones que lo habían acompañado.
Su interés por el tarot tampoco comenzó directamente con la adivinación. Uno de sus primeros contactos con esta iconografía fue el videojuego The Binding of Isaac, donde las cartas producen diferentes efectos. A partir de allí empezó a investigar los arquetipos, consultar libros y observar cómo una misma figura podía adquirir significados nuevos.
¿Qué son los arcanos mayores?
Una baraja de tarot tradicional tiene 78 cartas: 22 arcanos mayores y 56 arcanos menores. Los mayores representan grandes experiencias humanas, como el comienzo de un camino, el poder, la soledad, la transformación, el deseo, el equilibrio o la búsqueda de conocimiento.
Aunque hoy solemos relacionar el tarot con consultas espirituales, originalmente fue utilizado como juego de cartas. Los primeros mazos aparecieron en el norte de Italia durante el siglo XV, mientras que su asociación popular con la adivinación y el ocultismo se desarrolló varios siglos después.
Esta evolución ayuda a entender por qué sus imágenes pueden adaptarse a otras culturas. Los arcanos no son personajes cerrados, sino arquetipos: modelos simbólicos en los que cada sociedad puede reconocer sus propios héroes, maestros, rebeldes y creadores.
Charly García como El Loco
Una de las elecciones más claras es la de Charly García como “El Loco”. En el tarot, esta carta representa la libertad, el impulso de comenzar algo nuevo y la valentía de avanzar sin seguir el camino marcado por los demás.
No significa locura en un sentido médico. El Loco es quien se atreve a saltar, experimentar y romper las reglas. Por eso encaja con un músico que atravesó diferentes etapas, transformó el rock argentino y convirtió la irreverencia en parte de su lenguaje artístico.
En la ilustración, Charly aparece sobre un escenario, rodeado de público, instrumentos y referencias reconocibles de su universo. La carta transmite movimiento, riesgo y una creatividad difícil de contener.
Mercedes Sosa como La Sacerdotisa
Mercedes Sosa ocupa un lugar especial dentro de esta baraja. Aunque su obra pertenece principalmente al folclore y a la canción popular, estuvo profundamente conectada con el rock argentino. Cantó con músicos de distintas generaciones y convirtió su voz en un símbolo de identidad, resistencia y memoria colectiva.
Barna la eligió para representar a “La Sacerdotisa”, el arcano asociado con la intuición, el conocimiento interior y la capacidad de comprender aquello que otros no perciben. El propio ilustrador resumió la esencia de esta carta como la figura de “quien no pertenece del todo al mundo, pero es quien mejor lo entiende”.
En la imagen, Mercedes aparece sentada entre dos columnas, como en las barajas clásicas, pero sostiene un bombo legüero. La escena une el lenguaje tradicional del tarot con elementos profundamente argentinos. La elección reconoce que su influencia supera las fronteras de cualquier género musical.
Spinetta, Pappo y Skay: tres caminos diferentes
Luis Alberto Spinetta fue convertido en “El Sumo Pontífice”. Este arcano representa al maestro, al guía espiritual y a quien transmite conocimiento. La relación es evidente: el Flaco no solo escribió canciones, sino que construyó un universo poético que cambió la forma de entender las letras del rock en español.
Pappo aparece como “El Carro”, una carta relacionada con la voluntad, el avance y la capacidad de dominar fuerzas opuestas para continuar el viaje. Su conocida pasión por las motocicletas añade una conexión visual perfecta entre el arcano y su vida.
Skay Beilinson fue relacionado con “La Templanza”. Esta carta habla de equilibrio, paciencia y combinación de elementos. En términos musicales, puede interpretarse como la capacidad de unir potencia, melodía y una identidad personal sin perder el centro.
Estas interpretaciones no pretenden definir por completo a cada artista. Funcionan como puertas de entrada: invitan a observar sus trayectorias desde los temas universales que representa el tarot.
La Renga como La Muerte: una carta que no anuncia una tragedia
La Renga ocupa la carta de “La Muerte”, en una referencia directa a “La balada del diablo y la muerte”, una de las canciones más conocidas del grupo. Sin embargo, esta elección también guarda un sentido más profundo.
En el tarot, La Muerte rara vez se interpreta de forma literal. Normalmente señala el final de una etapa, una transformación inevitable o la necesidad de desprenderse de algo para comenzar de nuevo. Es una carta de cambio y renacimiento.
Esta idea combina bien con el espíritu de una banda que construyó su camino con independencia, atravesó varias décadas y mantuvo una relación especialmente fuerte con su público.
Cerati, Luca Prodan y otros arcanos musicales
La colección incluye a Gustavo Cerati como “El Sol”, uno de los arcanos más luminosos del tarot. El Sol representa claridad, energía creativa, vitalidad y expansión. En esta relación puede verse una alusión al brillo artístico de Cerati y a una obra que continúa llegando a nuevas generaciones.
Luca Prodan aparece como “El Colgado”, una carta vinculada con el sacrificio, la pausa y la posibilidad de mirar el mundo desde otra perspectiva. María Gabriela Epumer es “La Emperatriz”, asociada con la creatividad y la capacidad de dar vida a nuevas ideas. Ricky Espinosa ocupa “El Diablo”, arcano que muestra los excesos, las cadenas personales y el lado más rebelde del deseo.
Vicentico es “La Fuerza”, mientras que el Indio Solari aparece como “El Ermitaño”. Esta última asociación surgió después de que se viralizara una fotografía del músico caminando por el jardín de su casa. La imagen conectaba naturalmente con el personaje solitario que avanza guiado por su propia luz.
¿Por qué funciona tan bien la unión entre tarot y rock?
El tarot y el rock comparten algo fundamental: ambos utilizan símbolos para hablar de experiencias humanas. Una canción puede tratar sobre la pérdida, el deseo o la libertad sin explicar cada detalle. Una carta funciona de manera parecida, porque muestra una imagen abierta a diferentes interpretaciones.
Además, los grandes músicos terminan ocupando un lugar parecido al de los personajes míticos. Para sus seguidores, representan etapas de la vida, valores, decisiones o formas de enfrentarse al mundo. Charly puede simbolizar la libertad; Spinetta, la búsqueda espiritual; Mercedes Sosa, la sabiduría; y Cerati, la luz creativa.
Barna aprovechó esas asociaciones para crear imágenes que se comprenden incluso antes de conocer toda la historia. Después, al observar los pequeños detalles, cada carta revela nuevas referencias y adquiere una segunda lectura.
Tarot y horóscopo: dos lenguajes simbólicos diferentes
Aunque suelen aparecer juntos, el tarot y el horóscopo no son lo mismo. La astrología interpreta la posición de los planetas y los signos zodiacales. El tarot, en cambio, utiliza cartas y arquetipos para plantear preguntas, observar situaciones o reflexionar sobre posibles caminos.
En ambos casos, muchas personas encuentran una herramienta de introspección. No es necesario considerar las cartas como una predicción fija para descubrir valor en ellas. También pueden utilizarse como disparadores creativos que ayudan a pensar en nuestros miedos, deseos, cambios y decisiones.
El tarot del rock argentino funciona precisamente en ese punto. No intenta decir qué futuro tendrá cada músico, sino mostrar qué energía o enseñanza puede representar dentro de la cultura popular.
Una nueva forma de conservar la memoria del rock argentino
Guido Barna consiguió que una baraja centenaria hablara con acento argentino. Sus cartas cruzan música, ilustración, cultura popular y simbolismo sin perder el humor ni la admiración por sus protagonistas.
El proyecto también demuestra que el legado de un artista no se limita a sus discos. Puede continuar en tatuajes, láminas, camisetas, nuevas ilustraciones y conversaciones entre personas que tal vez pertenecen a generaciones diferentes.
Las cifras de Spotify mencionadas al comienzo revelan que esa música permanece viva. Las cartas explican algo que los números no pueden mostrar: por qué ciertos artistas dejan de ser únicamente músicos y se convierten en verdaderos arquetipos. Quizá por eso resulta tan fácil reconocerlos en el tarot. En cierto modo, ya ocupaban ese lugar en el imaginario colectivo mucho antes de que Guido Barna los dibujara.




